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El taller del gnomo

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Todo sobre las hermandades en World of Warcraft


Aprendiendo a tratar con los demás (parte 4 – La Llorona)

Publicado por Potopo Roscatuerca activado 22 Mayo 2014, 00:30am

Etiquetas: #Hace un mes en Mulgore, #llorona, #sentimientos, #manipulación, #hermandad

Aprendiendo a tratar con los demás (parte 4 – La Llorona)
Como cada semana empiezo poniendo a continuación un resumen de 1 artículo que ya había sido publicado en Pastando en Mulgore.

Esta semana quiero hablaros de un tipo de jugador muy especial. Al principio todo el mundo se encariña con ellos, y al final terminan creando más problemas que los de las 3 entradas anteriores todos juntos.

Estoy hablando por supuesto de las lloronas, que aunque por el nombre lo parezca, no es algo exclusivo de las chicas. Lo que sí ocurre, es que generalmente son ellas mayoría cuando se habla de este modelo de jugador.

Hace tiempo escribí aquí sobre ellas y en aquel momento, varios de vosotros respondísteis en los comentarios, poniendo ejemplos de casos que os habían ocurrido. Si algo quedó claro en aquella entrada, es que la imagen que intentan dar las muñecas Barbie de niñas supermonas que siempre sonríen y ayudan a sus amigas, es una invención de algún publicista gordo y con canas.

Ya sean hombres o mujeres, algo que tienen en común es que son siempre personas manipuladoras. Todos ellos intentan apelar a nuestros sentimientos para conseguir lo que quieren, y al final siempre hay quien cae en sus redes.

Por desgracia no son fáciles de reconocer a la primera, con estos pasa que hasta que no lo han hecho no se les puede acusar de nada. Es más, si alguien intenta acusarlos de algo, sólo conseguirá respuestas negativas. Vistos desde fuera son personas normales, simpáticas y por lo general de apariencia débil. Todos tienen algún tipo de problema que los hace necesitar ayuda, y siempre hay alguien que se ofrece a echarles una mano.

Lo malo es que esto ocurre con mucha gente, y no todos ellos son una llorona. ¿Entonces qué los diferencia a los unos de los otros?, una sola palabra: la manipulación.

Un compañero puede estar muy mal porque lo dejó la novia. Puedes hablar con él y darle ánimos, ser un hombro en el que llore y aun así seguir siendo un tipo normal y corriente que sólo pasa por un mal momento. Lo malo es que todas las lloronas han pasado por ahí, y al ver que les prestaban más atención de la que habían tenido nunca, decidieron no avanzar para poder seguir siendo alquien a quien los demás tratan de forma especial.

La única manera que conocen de seguir siendo el centro de atención, es manipular a los demás; convencerlos de que lo que ellos dicen es cierto y de que alguien trata de perjudicarlos. Si el enemigo no existe, lo crean; si alguien les lleva la contraria lo convierten en su enemigo, y poco a poco convencen a quienes les han hecho caso para conseguir que los unos discutan con los otros. ¿El resultado?, que sin comerlo ni beberlo, hay gente que termina ganándose el odio de los demás por culpa de la manipulación de la llorona.

Ya lo dije antes, es muy difícil saber quien lo es y quien no, pero aun así hay ciertas cosas que podemos hacer al respecto.

  • Presta atención a los círculos: Como dije la semana pasada, las hermandades funcionan a base de círculos sociales. Si tienes una llorona en la hermandad, estará en el centro de uno de esos círculos.
     
  • No dejes que te afecte: Cuando alguien te cuente sus problemas, piensa siempre que podría tratarse de una llorona. No dejes que te afecte lo que quiera que te digan y trátalos de la mejor manera posible, pero no te pongas en su lugar. Ese es el primer paso para caer en sus garras.
     
  • Pide una segunda versión: Siempre, ¡siempre!, pide una segunda versión de los hechos, habla con la persona a la que estén acusando y si es necesario, solicita pruebas de que lo que dice el acusador es verdad. No te pongas de parte de nadie antes de tiempo.
     
  • Si no estás seguro, es mejor excederse que quedarse corto: Al final han conseguido liarla y no te queda más remedio que tomar medidas. Si no estás seguro de quien es el culpable, lo mejor es castigar a todos por igual. La mayor parte de las veces la llorona terminará montando un escándalo porque las cosas no salieron como quería, pero eso terminará por quitarle la razón.

 

Por suerte a las lloronas les gusta destacar y suelen tardar poco tiempo en salir a la luz. Aunque pueden ser muy dañinos en un momento dado, el tiempo en que están haciendo de las suyas suele ser corto.

Os recuerdo que esto no es más que un resumen de lo que ya fue publicado en PEM, si queréis leerlo íntegro junto con los comentarios de los lectores podéis hacerlo aquí.

PD: No os olvidéis de que estamos intentando que este sea el año de la mujer jugadora. Colaborad con nosotros para que podamos hacerlo posible.

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