Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog

El taller del gnomo

El taller del gnomo

Todo sobre las hermandades en World of Warcraft


Especies invasoras

Publicado por Potopo Roscatuerca activado 25 Junio 2015, 00:30am

Etiquetas: #Hace un mes en Mulgore, #ecosistema, #hermandad, #invasores

Especies invasoras
Recordad que este artículo fue publicado originalmente en Pastando en Mulgore. Si queréis leer el original con los comentarios de los lectores pinchad en el enlace que encontraréis al final

 

Hace mucho tiempo que defiendo la idea de que una hermandad es equiparable a un ecosistema, es decir, que funciona igual que un conjunto de organismos que se relacionan en un medio común. La definición corta podría ser esa, pero para que fuese realmente válida debería de especificar más en torno a las carencias que tendría una hermandad como ecosistema, porque aunque a mi me gustaría que funcionase de manera autónoma eso es algo que nunca podrá suceder.

En un ecosistema de verdad se dan distintos tipos de interacción entre los diferentes organismos, por ejemplo: La hierba se alimenta de la tierra el sol y el agua, el herbívoro se alimenta de la hierba, los depredadores y parásitos se alimentan del herbívoro, los pájaros de los parásitos y en compensación cuando aparece un depredador avisan al herbívoro de que está en peligro (lo saqué todo de un documental de la sabana africana). Pero en una hermandad las interacciones son un poco más complicadas, o al menos no todos los miembros de la hermandad tienen un papel tan bien definido.

La única manera de poder ordenar un poco la pirámide alimentaria de ese ecosistema pasa por el requisito de poner a cada miembro de la hermandad en un rango, y en dar a cada rango un nombre y unos permisos, pero aun así no llega a ser equiparable a un ecosistema real, porque siguen faltando un par de puntos importantes que son muy difíciles de imitar.

Igual que no hay problemas en decir que en una hermandad dependemos de los demás, que nos protegemos y ayudamos entre nosotros, que nos “alimentamos” de lo que el resto hace, e incluso que atacamos a los que están por fuera de la hermandad (y a veces a los de dentro); sigue quedando pendiente el punto de la pirámide de población. En un sistema de verdad los seres nacen y mueren, pero en una hermandad eso cuesta un poco más de emular.

Para decir que un personaje del ecosistema de la hermandad muere habría que tener sólamente en cuenta a los que por algún motivo dejan de estar en activo; unos porque se van de la hermandad y otros porque han dejado de jugar. A la vez tendríamos el problema de controlar también la tasa de nacimientos, y aquí entrarían sólo los nuevos miembros de la hermandad, sin contar con los alters de los que ya están dentro ya que aunque sean un personaje distinto sigue siendo la misma cuenta.

El problema es que al igual que pasa en un ecosistema real, en una hermandad el equilibrio es algo que hay que mirar con lupa para no desestabilizarlo. Hoy en día está muy de moda hablar sobre las especies invasoras, ya sabéis, esas que alguien soltó en un sitio que no es su hábitat natural y que han terminado por destruir a las demás que vivían allí, pero nadie habla del efecto que puede causar en una hermandad alguien que fue reclutado sin mirar.

Me refiero a gente que cuando se la mira fríamente no hay nadie capaz de explicar porqué están ahí. A los que siendo raiders de modo mítico han entrado en una hermandad de leveling, los que son pvperos y entran en una de pve, el que es cazador de logros y fue reclutado por una hermandad donde nunca se organiza nada… A la larga esos jugadores tienen sólo 2 opciones, o se adaptan o tratan de modificar la hermandad en la que se encuentran.

Si se adaptan y son capaces de hacerlo sin dañar a los demás pueden pasar a formar parte del ecosistema de la hermandad, pero si no son capaces de hacerlo adecuadamente se convierten en una especie invasora. Hay que tener mucho cuidado con las especies invasoras, porque cuando menos te lo esperas empiezan a consumir más de lo que deberían y terminan por quitar algo que los demás necesitan. Unos quitan la diversión, otros rompen el buen ambiente, algunos dañan amistades, y otros son incluso capaces de hacer que alguien se vaya de la hermandad.

Cualquier nuevo miembro de la hermandad ha de ser por lo tanto examinado hasta el más mínimo detalle, siendo observado durante algún tiempo después de entrar y evaluado según el criterio de los guardias de la reserva biológica (maestros y oficiales).

A veces es duro matar a un animalito o tener que obligarlo a irse, pero si ese animalito se ha convertido en una especie invasora que desestabiliza el ecosistema no lo dudéis. Echadlo fuera, porque con sólo uno que no se relacione adecuadamente con los demás se puede correr el riesgo de que la hermandad se rompa irreversiblemente.

Para acceder al artículo original en el Fansite Oficial de Pastando en Mulgore tan sólo tenéis que pinchar aquí
Comentar este post

Archivos

¡Somos sociales!

Ultimos Posts