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El taller del gnomo

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Todo sobre las hermandades en World of Warcraft


¿Cómo mantenéis el buen ambiente?

Publicado por Potopo Roscatuerca activado 8 Julio 2012, 00:51am

Etiquetas: #Potopreguntas

Llamadlo como queráis, buen ambiente, buen rollo, feeling o como os de la gana, pero a la hora de la verdad es algo que casi todas las hermandades buscan, porque si bien es cierto que no siempre es fácil de conseguir no deja de ser más cierto aun que es mucho más difícil de mantener una vez y se tiene.

El entendimiento, la comprensión y la escasez de discusiones tontas que no llevan a ningún lado son necesarias para conseguir que una hermandad no termine por ahogarse en si misma y desaparezca. Son muchas las hermandades que han ido bien, que funcionaban sin ningún problema y que de buenas a primeras un día dejaron de hacerlo porque saltó una chispa que prendió fuego a todo y se llevó la hermandad por delante.

La forma más sencilla de que un grupo funcione es consiguiendo que dentro de ese grupo la gente sea siempre la misma y que en caso de que entre alguien más sea del mismo parecer que los que ya están dentro para evitar malentendidos, eso es relativamente fácil de hacer en hermandades con un número fijo de jugadores pero ¿qué es lo que pasa cuando empiezas a reclutar?.

Puedes tener una hermandad perfecta donde la gente se desviva por ayudar a sus compañeros, donde cada uno esté pendiente de lo que necesitan los demás y que por culpa de uno sólo que además acaba de llegar se venga todo abajo, ¿entonces cómo se puede evitar esto?. La respuesta fácil es seleccionando a la gente que entra en la hermandad.

Imaginad que la hermandad es un preparado químico compuesto por cierta cantidad de elementos que tienen que estar en una proporción determinada para que el compuesto en si se mantenga estable, cuando reclutamos nuevos miembros esos jugadores son añadidos directamente al compuesto y si no tenemos cuidado podemos conseguir que con el nuevo añadido la mezcla se vuelva inestable y explote.

Es importante tener en cuenta que cuando reclutamos para meter a alguien en la hermandad no basta con comprobar que sabe manejar su personaje, tiene conocimientos del juego, una edad determinada, correcto uso del lenguaje o lo que sea que mire cada uno, porque por muy bueno que sea ese jugador al final puede que no encaje en el conjunto de la hermandad y que termine por causar problemas precisamente por ser distinto al resto.

Los problemas no hace falta ni que los busque el nuevo, la mayor parte de las veces surgen solos y por cualquier motivo, que el nuevo no se entera, que es demasiado pro, que se pasa el día hablando por el chat, que no habla nunca, que si se comporta como un viejo cascarrabias, que si es un niño insolente, que si... cualquier cosa puede pasar.

Uno de los problemas más grandes a los que nos enfrentamos ahora mismo en las hermandades de nivel 25 es precisamente este, que la gente viene como moscas a la miel sin importarle lo que les ofrezcas porque lo único que quieren es tener las ventajas que les da el nivel de hermandad, ¿cómo se hace entonces para diferenciar a los unos de los otros?.

Yo al final he optado por reclutar con un único objetivo, mi objetivo es que no entre nadie más en la hermandad, ¿suena raro? puede ser, pero de momento funciona.

Cada vez que alguien a quien no conozco de nada (amigos de miembros de la hermandad aparte) quiere entrar en la hermandad intento mantener una charla con el aspirante, le pregunto cualquier cosa que se me ocurra al mismo tiempo que le explico que es lo que hay en la hermandad y lo que se va a encontrar, en definitiva le dejo claro que es lo que queremos y lo que ofrecemos, pero al mismo tiempo a base de preguntarle obtengo la información suficiente como para saber si esa persona encaja o no dentro de la hermandad.

Les pongo pegas de todo tipo y el resultado es que de cada 10 peticiones al menos 8 son rechazadas porque en realidad les da lo mismo la hermandad que los acoja siempre y cuando les den lo que ellos quieren, porque me doy cuenta de que esa persona en realidad busca algo que en mi hermandad no va a encontrar, o por cualquier otro motivo.

El resultado final es que los que pasan la prueba y consiguen entrar en la hermandad son casi siempre gente que encaja, que no da la nota por encima del resto y que se integra fácilmente como si conociese al resto desde siempre. Así por lo menos estoy seguro de que a pesar de reclutar a muy poca gente los que entran no van a romper el buen ambiente que se respira.

Esta es a grandes modos una de las formas en las que yo intento mantener el buen ambiente dentro de la hermandad.

¿Y vosotros, cómo mantenéis el buen ambiente en vuestra hermandad?

 

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