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El taller del gnomo

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Todo sobre las hermandades en World of Warcraft


Lo que el ojo no ve - El trabajo del maestro de hermandad

Publicado por Potopo Roscatuerca activado 28 Julio 2013, 23:30pm

Etiquetas: #Opinión

Las quejas, ah... ¿qué sería del wow sin las quejas de los jugadores?. Todo el mundo se queja, hasta yo me quejo a veces.

Unos se quejan porque no les gusta lo que ven, otros se quejan por la dificultad, algunos porque no pueden hacer tal o cual cosa, y otros se quejan porque los demás no hacen lo que ellos quieren de la forma que ellos dicen.

Los maestros de hermandad entendemos mucho de esto último. Da igual lo que hagas por el bien de la hermandad y el tiempo que le dediques, siempre llega alguien para decirte que no estás haciendo lo suficiente o que cualquiera podría hacerlo mejor que como lo haces tú.

A mi me ha pasado muchas veces. Generalmente quien lo dice es alguien que no sabe qué es lo que tiene que hacer el maestro y que sólo se queja por algo puntual.

Es fácil decir que la gente no habla por el chat, o que no tienes permiso para usar el banco, pero ¿quién de los que se queja ha preguntado alguna vez a su maestro el por qué de estas cosas?.

Yo siempre estoy dispuesto a dialigar con los demás, pero eso no significa que ellos quieran venir a hablar conmigo cuando tienen alguna duda. Al final como casi siempre, uno se entera de los problemas cuando ya empieza a ser demasiado tarde.

Llevar una hermanad y que se mantenga estable en el tiempo, no es fáicl pese a lo que algunos puedan pensar. Hay que tener muchísimas cosas en cuenta, y la mayor parte de los miembros de las hermandades sólo miran lo que a ellos les afecta en ese momento.

Algunas de las cosas que hay que mirar, aunque no todas, serían estas.

  • Vigilar los rangos de los diferentes miembros para ascender o degradar según corresponda
  • Llevar un control de cuantos personajes y alters tiene cada uno en la hermandad
  • Mirar el banco a diario para saber quién lo usa correctamente y quien abusa de el
  • Intervenir en las disputas internas entre los miembros
  • Reclutar nuevos miembros cuando hace falta
  • Colaborar en la integración de los miembros más tímidos para que se integren con el resto
  • Dar consejos y ofrecer ayuda según corresponda, o si no se puede buscar a quien la pueda dar

 

Y un montón de cosas más que se supone que son obvias, pero que a la hora de la verdad nunca lo son tanto.

Os pongo para terminar, un ejemplo: Hace unos meses una compañera me dijo que había estado vigilando el banco de la hermandad, y que estaba segura de que otro compañero nos estaba robando.

Según ella el compañero sólo sacaba gemas y materiales de encatamiento, pero como no tenía ni joyería ni encatamiento como profesiones ella consideraba que era un robo. Lo que ella no sabía era que en otra pestaña del banco, ese mismo compañero estaba poniendo con otro personaje las gemas y vitelas de encatamiento que fabricaba para el resto de la hermandad.

¿Un malentendido?, puede ser, pero la actitud con la que me habló del supuesto ladrón no lo dejaba en buen lugar ni a él, ni a mi por no haber visto lo que hacía. Es lo que pasa por mirar las cosas desde una única perspectiva sin pararse a mirar lo que hay alrededor.

 

Algunas cosas que los maestros de hermandad hacemos a diario no se ven, pero siguen estando ahí.

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