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El taller del gnomo

El taller del gnomo

Todo sobre las hermandades en World of Warcraft


Pescando ratas

Publicado por Potopo Roscatuerca activado 7 Enero 2013, 00:30am

Etiquetas: #Opinión

A veces pasa, tiras el anzuelo pensando que tienes en la otra punta un precioso pescado y al final cuando la levantas resulta que es una rata.

Dicho así suena raro pero no lo es tanto como pueda parecer. Reclutar es muy parecido a ir de pesca, tienes que buscar un momento adecuado, encontrar a los peces y preparar la carnada y el anzuelo, tiras la caña y esperas a que piquen. Lo malo es cuando resulta que has reclutado a alguien que no es lo que parecía ser o al menos lo que tú creías.

Dicen que el gnomo es el único animal que tropieza 2 veces con la misma piedra, que en casa de herrero cuchillo de palo etc. Por eso me ha vuelto a pasar lo mismo otra vez, es más me ha pasado por no hacer lo que siempre recomiendo a los demás que hagan a la hora de reclutar. Creo que lo mejor será que os cuente el caso en concreto para que juzguéis por vosotros mismos.

 

Hace unos días estaba yo reclutando como de costumbre y me encontré con un jugador que no tenía hermandad, le pregunté si estaba buscando y tan sólo me respondió "ok", me pareció raro así que le volví a preguntar y esta vez me respondión con un "se". Lo reconzco no debí haberlo invitado, todas las señales me decían que no era trigo limpio, no me respondía, sólo usaba monosílabos y ni siquiera saludó al entrar en la hermandad.

 

Ese día yo desconecté al poco rato y al día siguiente cuando volví a conectar hice lo de costumbre, revisé la lista de miembros, las solicitudes, el correo y por supuesto el banco de la hermandad... sí, tal y como más de uno se imaginará al leer esto había ido a por el banco de la hermadad, en realidad no sacó gran cosa porque los recién llegados no tienen muchos permisos y la mayor parte de las cosas a las que tienen acceso no valen gran cosa.

Por supuesto fue a por lo más caro que encontró, no me molesté siquiera en comprobar si lo había puesto en subasta como hacen algunos, era sencillo, nada más entrar en la hermandad fue al banco a coger cuanto podía y si no hubiese yo revisado lo habría vuelto a hacer al día siguiente, de eso estoy seguro. Así que lo arresté y le envié un correo.

El correo venía a decir que no tenía intención de expulsarlo porque eso sólo serviría para dejarlo libre de hacer lo mismo a cualquier otra hermandad, por supuesto le daba las gracias por haber demostrado cual era su forma de proceder nada más entrar en la hermandad.

¿Qué se puede hacer con tipejos como este?, todo y nada. Yo los tengo a todos en una lista y cada vez que alguno de ellos entra en una hermandad procuro ponerme en contacto con su maestro para ponerlo sobre aviso del tipo de elemento que ha reclutado. Así con el tiempo espero que no sean aceptados en hermandad alguna.

Aun así casos como este sirven para recordar que incluso yo puedo cometer errores, pero eso me pasa por no seguir mis propios consejos e invitar a lo loco.


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