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El taller del gnomo

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Todo sobre las hermandades en World of Warcraft


Si está medio roto y no tiene arreglo, termina de romperlo

Publicado por Potopo Roscatuerca activado 17 Enero 2013, 00:30am

Etiquetas: #Hace un mes en Mulgore, #hermandades, #conflicto, #resolución

Recordad que este artículo fue publicado originalmente en Pastando en Mulgore. Si queréis leer el original con los comentarios de los lectores pinchad en el enlace que encontraréis al final
Si está medio roto y no tiene arreglo, termina de romperlo

Ser maestro de hermandad no es fácil pese a lo que pueda parecer, al final siempre es el MH a quien le toca dar la cara por la hermandad y tomar las decisiones difíciles. Un buen maestro ha de saber como tratar a las personas y elegir el qué, pero sobre todo el cómo, decir algo para conseguir el resultado deseado.

Hay momentos en los que por mucho que queramos evitarlo el ambiente se caldea y la situación se vuelve prácticamente insostenible, una pequeña discusión entre 2 miembros puede ser la chispa para que haya un problema grande que termine por afectar a la convivencia de toda la hermandad. A nadie le gusta tener que hacer frente a este tipo de situaciones, pero igualmente hay que encargarse de buscarles una solución porque eso es lo que se espera de nosotros.

Lo más fácil sería hablar con los implicados y tratar de razonar con ellos, pero ¿y si no quieren?. Eso es lo difícil, tratar con alguien que ya sabes que no te quiere escuchar. Ante estas situaciones siempre ocurre lo mismo, por mucho que se discuta no se llega a ninguna parte y al final tenemos que ser nosotros, quienes pongamos solución al problema.

Para que me entendáis os contaré algo:

Casi a principios de año por motivos que no vienen a cuento dejé de organizar las raids en mi hermandad, dije que si alguien quería hacerse cargo de las raids de hermandad era libre de hacerlo pero nadie quiso. Unas semanas después me enteré de que uno de los compañeros había empezado a organizar sus propias raids, ojo, suyas y por su cuenta, pero no de la hermandad.

A estas raids estaba yendo buena parte de los raiders de la hermandad, pero a mi me llegaron unas cuantas quejas de otros compañeros que habían sido rechazados por quien las estaba organizando, la cuestión es que a pesar de rechazar a unos admitía a otros que tenían más o menos la misma experiencia y equipo.

La raid seguía estando formada por gente de la hermandad así que con el tiempo empezaron a tener los mismos problemas que ya había tenido cuando era yo el RL, gente que no siempre estaba, problemas para organizar el grupo etc. Cierto tiempo después uno de ellos vino a hablar conmigo y me pidió que los ayudase a promocionar esa raid porque a fin de cuentas era la única que había en la hermandad y quienes estaban dentro eran también compañeros y merecían que se les apoyase para poder seguir avanzando.

Mi respuesta fue que no iba a apoyar esa raid porque no era una raid oficial de hermandad, ellos lo habían querido así y yo lo respetaba. También les dije que no me parecía bien que rechazasen a unos compañeros para favorecer a otros y que eso influía bastante en mi decisión. Tras eso digamos que ya no me veían con muy buenos ojos y la situación se puso tensa a más no poder… hasta que al final uno de ellos me susurró para decirme que se iba de la hermandad.

Estuvimos hablando un buen rato y me dijo que se iba porque la hermandad y sobre todo yo lo habían decepcionado. Que yo no había apoyado al otro RaidLeader que según él era el único que se preocupaba por la hermandad y que yo no quería integrarme con ellos. Le recordé que ellos habían dejado bien claro que esa raid no era de hermandad y que podía haber llevado una raid oficial si hubiese querido pero prefirió no hacerlo.

Después de más de 40 minutos de discutir me quedó bien claro que ninguno de los 2 iba a cambiar de opinión y aquella discusión sin sentido no nos llevaba a ningún lado. Al final me cansé y le dije exactamente lo que él quería oir, ¡OJO!, no le dije lo que yo pensaba (eso ya lo había hecho y no funcionó), lo que hice fue darle una excusa acorde a su postura. Le di la razón a sus argumentos y me pinté a mi mismo como el malo de la película.

Elegí acabar con el problema de la forma más radical posible, le dije lo que quería oir, y se lo creyó. Su reacción fue la que yo había supuesto, habló con el resto de la raid, les contó su versión y en 3 días se habían ido todos de la hermanad. No fueron días buenos para la hermandad pero os aseguro que no me arrepiento de nada.

Era una raid medio rota que estaba perjudicando a la hermandad y ya no tenía arreglo, y por eso hice lo mismo que un padre con un juguete medio roto que puede dañar a su hijo. Terminé de romperlo para poderme deshacer de él.

Para acceder al artículo original en el Fansite Oficial de Pastando en Mulgore tan sólo tenéis que pinchar aquí.

Este es de todos los artículos que he escrito para publicar en PEM el que con toda seguridad más trabajo me ha costado. Me ha costado trabajo porque se trata de algo personal que afecta a mucha gente, me afecta a mi, a los miembros de mi hermandad y a todos los que se fueron.

El caso es que quería explicar la situación sin que pudiesen quedar resquicios que alguien pudiese aprovechar para abrir una discusión, así que empecé a escribir y cuando terminé me di cuenta de que había quedado un poquitín largo... de hecho tenía 4 veces el tamaño que tiene ahora. Así que empecé a recortar, quité párrafos enteros, modifiqué otros, cambié palabras etc. y después de 3 o 4 revisiones me quedé con lo que podéis leer en PEM.

Esto afectó mucho a la hermandad, no voy a negarlo, sobre todo porque muchos de los que se fueron seguían manteniendo buenas relaciones con algunos de los que prefirieron quedarse y eso hacía que algunos compañeros no supiesen si irse o quedarse. También fue duro que de todos los que se fueron sin contar al que habló conmigo solamente 2 se despidiesen de mi, los 2 por correo dentro del juego y encima uno de ellos acusándome de cosas que yo nunca dije.

Llegaron incluso a hacerme dudar de si había tomado la decisión correcta, al forzar la situación, pero esa duda me duró poco tiempo cuando empezaron a llegarme noticias de lo que yo había dicho a ese jugador sobre fulanito o menganito, por suerte como buen aficionado a la fotografía me gusta sacar capturas de pantalla de todo cuando puedo y a día de hoy me basta con revisarlas para comprobar que no dije tales cosas.

Por suerte soy una persona pragmática y decidí cortar por lo sano, hice lo que me pareció correcto pensando en la mayor parte de la hermandad, es decir, traté de buscar el beneficio de la mayoría. Sé que podía haber alargado la situación y que podría haber estirado el problema durante mucho tiempo, pero eso no habría solucionado nada, tan sólo habría servido para prolongar la agonía.

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